1. Apoyar y facilitar la consecución de los objetivos educativos de la institución educativa.
  2. Crear y fomentar en los niños el hábito y el gusto de leer, de aprender y de utilizar las bibliotecas a lo largo de toda su vida.
  3. Proporcionar acceso a los recursos informativos, que permitan al alumnado ponerse en contacto con ideas, experiencias y opiniones diversas.
  4. Organizar actividades que favorezcan la toma de conciencia y la sensibilización cultural y social.
  5. Trabajar con el alumnado, el profesorado, la administración de la institución y las familias para cumplir los objetivos de la institución.
  6. Promover la lectura, así como también los recursos y los servicios de la biblioteca escolar dentro y fuera de la comunidad educativa.

Para terminar, y tal y como señala el manifiesto, para cumplir estas funciones, la biblioteca escolar debe aplicar políticas y servicios, seleccionar y adquirir materiales, facilitar el acceso físico e intelectual a las fuentes de información adecuadas, proporcionar recursos didácticos y disponer de personal formado.